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CARTA ABIERTA AL AFL-CIO
Comité de Solidaridad, Trabajador a Trabajador P.O. BOX 2815, Tucson, AZ 85702 info@workertoworker.net www.WorkerToWorker.net ¡Tocar a uno es tocar a todos! Nos preocupa gravemente el saber que la AFL-CIO, la organización de mayor envergadura que representa a los trabajadores estadounidenses, se ha inplicado/involucrado en actividades antiobreras y antidemocráticas en el extranjero. Esto incluye antecedentes de cooperación con la CIA y el Departamento de Estado con el objeto de llevara cabo ataques a grupos laborales y colaboración con dictaduras o bien apoyar el derrocamiento de gobiernos eligidos. De estas intervenciones, dos de las más conocidas son el derrocamiento del gobierno del presidente de Chile, Salvador Allende en 1973, y el frustrado golpe de estado en Venezuela en 2002. Hoy en día, el Centro de Solidaridad de la AFL-CIO es uno de los cuatro institutos centrales de la Fundación Nacional para la Democracia (NED), junto con el Instituto Republicano Internacional (NRI), el Instituto Democrático Nacional (NDI) y el Centro para la Empresa Privada Internacional (Cámaras de Comercio). El Centro de Solidaridad recibe más del 90 por ciento de su presupuesto del gobierno federal. La mayor parte de su apoyo económico proviene del Departamento de Estado (a través de la NED y USAID) y el Departamento de Trabajo. Cualquiera sea el trabajo genuino de solidaridad que el Centro de Solidaridad haya hecho – y lo ha hecho en parte– no lo da aval para promover los intereses empresariales como rama de la política exterior de los EEUU al patrocinar a organizaciones laborales de carácter político en contra de los sindicalistas de izquierda y gobiernos populares. En Venezuela, el Centro de Solidaridad dio apoyo económico y técnico a lo que llamó "organizaciones emblematicas" que daban respaldo al fracasado golpe contra el gobierno legítimo de Hugo Chávez, y el paro-sabotaje petrolero emprendido por la patronal. En Haití, el Centro de Solidaridad ha apoyado a una sola organización, la que clamó por el derrocamiento del gobierno democráticamente elegido de Jean-Bertrand Aristide,cuando al mismo no procedió en contra ni censuró la persecución masiva de sindicalistas del sector público partidarios a Lavalas y a Aristide. Además, el socio del Centro de Solidaridad en la NED es el Instituto Republicano Internacional, el cual financió, preparó y entrenó a los autores del golpe. En Irak, la NED está gastando más dinero que en cualquier otra nación, y el Centro de Solidaridad está trabajando activamente allí. Durante su informe de gobierno de 2004, el Presidente Bush pidió aumentar en un 100% el presupuesto de la NED. Dentro de dos días, la AFL-CIO ya había solicitado de 3 a 5 millones de dólares para sus proyectos en Irak. Hasta la fecha, el Centro de Solidaridad ha percibido por lo menos $1.498.014 por su trabajo en Irak (los informes para el año fiscal 2005 todavía no se entregan). Además, al Centro de Solidaridad se le ha destinado $1.821.800 para sus programas en la región medio oriental, la mayor parte de eso para proyectos mancomunados con la Confederación Internacional de Sindicatos Libres, y para un centro de formación en Jordania, donde se acoge frecuentemente a los sindicalistas irakíes. Debido a las labores extraordinarias de Trabajadores Estadounidenses Contra la Guerra (USLAW), la AFL-CIO adoptó una resolución en su congreso de 2005, la cual llama a terminar la ocupación, exigiendo un "retiro rápido" de todas las fuerzas militares estadounidenses. Cualquier presencia que tenga la AFL-CIO en Irak debe emprenderse en oposición a la ocupación. De acuerdo con esta resolución del congreso que se aprobó – teniendo en cuenta que el congreso es el órgano más alto de gobernación de la AFL-CIO – cualquier trabajo que haga la AFL-CIO en Irak que contravenga esta resolución es un repudio a los procesos democráticos dentro de la propia AFL-CIO y por lo tanto es una amenaza directa a la democracia dentro de la organización. ¡Nos oponemos rotundamente a tales ultrajes a la democracia interna del movimiento laboral! Sin embargo, hay información recibida de diferentes fuentes que sugiere que la AFL-CIO está trabajando activamente en Irak con proyectos que pueden estar apoyando los objetivos de la ocupación. Por esto, hacemos un llamado a la AFL-CIO para que entregue informes pormenorizados de sus actividades en Irak: cuáles son sus proyectos específicos, quiénes son sus socios, dónde está gastando su dinero, cuáles son sus metas y objetivos. Si estas actividades son contrarias a la resolución de 2005, deben terminarse inmediatamente. La AFL-CIO no puede decir que se opone a la ocupación si su propio Centro de Solidaridad está en la nómina del gobierno de Bush para ayudarlo con la colonización de Irak. Estas actividades se llevan a cabo en representación de los afiliados de la AFL-CIO, y son financiadas por los contribuyentes. Ya sea que estemos o no afiliados de la AFL-CIO, como trabajadores sentimos que la AFL-CIO es NUESTRA organización. Es indignante que la AFL-CIO acepte apoyo económico para su mal llamado "Centro de Solidaridad" del gobierno de Bush o de cualquier gobierno cuya política es traicionar los intereses de los trabajadores en favor de lo de los empresarios y del poder político. Todos sabemos que el gobierno de Bush no da un centavo a ningún grupo que no promueva sus objetivos antiobreros, tanto en este país como el extranjero. La AFL-CIO nunca debería valerse de nuestra credibilidad como trabajadores para socavar las luchas de trabajadores en el extranjero – para fungir como arma gubernamental de América Empresarial. Las luchas de los trabajadores en otros países para mejorar sus condiciones son parte de nuestra propia lucha en los Estados Unidos por un futuro mejor. Es totalmente inadmisible que las actividades del Centro de Solidaridad se lleven a cabo a espaldas de los trabajadores estadounidenses, sin rendir cuentas y con los libros cerrados. No rinde cuentas a los sindicatos de la AFL-CIO y menos para los afiliados. No presenta sus informes de contabilidad tal como la ley requiere a cada sede sindical. Las medidas antidemocráticas empleadas por los dirigentes de alto nivel de la AFL-CIO para impedir una discusión amplia y franca sobre la resolución "para construir la unidad y la confianza con los trabajadores de todo el mundo,"en la Asamblea Nacional de la AFL-CIO en 2005, son un insulto. Esa resolución, para que se rindan cuentas y terminen las actividades relacionadas a las agencias gubernamentales en el exterior, fue aprobada en el 2004 forma unánime por la Asamblea de la AFL-CIO del Estado de California, la cual representa a 2,4 millones de trabajadores. No podemos aceptar esta tergiversación de la democracia sindical que permite a los altos funcionarios de la AFL-CIO hacer tratos con el gobierno de Bush (o cualquier otro gobierno) con el fin de intervenir en contra la voluntad de los trabajadores y la soberanía de otros países. Por lo tanto, conforme al voto unánime realizado en la Federación Laboral de California, nos unimos al llamado a: 1) Que el Centro de Solidaridad termine inmediatamente su colaboración con el gobierno de Bush y la NED, se retire como uno de los cuatro institutos centrales de la NED, se prohiba el reestablecimiento de enlaces similares en el futuro y se detenga toda colaboración con los agentes de la política exterior estadounidense y la globalización capitalista; 2) Que la AFL-CIO abra sus libros sobre todos los proyectos, pasados, presentes y futuros, emprendidos por el Centro de Solidaridad y su antecesores que obraban en el extranjero en nombre de la AFL-CIO. Entre estos proyectos estan los operativos que preparaban las condiciones para el golpe contra el Presidente Salvador Allende en Chile en 1973, el frustrado golpe contra el Presidente Hugo Chávez en Venezuela en 2002, operativos en Haití antes y después del golpe, y actividades actuales relacionadas a Irak. Pretendemos informes detallados sobre cada país donde el Centro de Solidaridad esté activo – y una cesación inmediata de cualquier operativo que no tenga el objeto específico de ayudar a los trabajadores en ese país. Nombre__________________________________ Email___________________________________ Dirección_________________________________________________________________________ ¿Está afiliado a un sindicato, y cual es su sede? ____________________________________________ Otras afiliaciones? __________________________________________________________________ Por favor remitir cartas firmadas
a:
Worker to Worker Solidarity Committee PO Box 2815 Tucson, AZ 85702 Para más
información, por favor comuníquese con nosotros
a: info@workertoworker.net o
visite nuestro sitio web: www.WorkerToWorker.net
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